El pasado 6 de mayo se cumplió una década del nacimiento de los primeros iMacs de la historia, unos ordenadores que resucitaron a Apple de sus cenizas y que se han convertido en unas máquinas formidables para el usuario final.
Ese primer iMac dio paso a un
gran número de sucesores que en principio mantuvieron ese concepto original pero que en agosto de 2005 cambiaría radicalmente para usar TFTs en lugar de monitores CRT. Aquellos iMac G5 darían paso más tarde a los actuales iMac basados en procesadores de Intel, que siguen manteniendo los principios de diseño de Apple y que cada vez son más admirados y utilizados en todo el mundo.
fuente
TGDaily