Cría Cuervos y te sacarán el pase
Alerta en Boedo: Alexis Quintulen, de la Séptima, se fue al Sporting. El abogado del club ya está en Portugal para pedir 450.000 euros y 30% de una futura venta.
El caso Sebastián Nayar, hecho luz en La Boca, se multiplica, aunque esta vez, en Boedo, la historia no fue tan repentina, lo que no deja de desmoralizar a los directivos, quienes siguen sin encontrarle la vuelta a la tentación económica surgida del Viejo Continente. Alexis Quintulén, de 16 años, es el protagonista del conflicto que envuelve a San Lorenzo, cuya trama muestra que el volante ofensivo está a punto de irse a Portugal para jugar en el Sporting. Eso, parece, sucederá inevitablemente, pero la dirigencia del Ciclón ya se mueve en Lisboa para, al menos, ligar unos euros en concepto de formación. Cría Cuervos y te sacarán el pase...
Todo comenzó en enero pasado, cuando el representante del pibe, que a raíz de sus buenas actuaciones en la Selección Sub 15 comenzó a acaparar miradas de ojos europeos, avisó en San Lorenzo que sus padres iban a hacer uso de su derecho a reclamar la patria potestad, ya que la madre tenía que irse a trabajar a Portugal. Lógicamente, la situación le resultó extraña a la dirigencia cuerva, que enseguida comenzó a indagar y le exigió a la familia de Quintulén documentación que certificara la situación laboral que se aducía como motivo de la partida del futbolista. Además, como los dirigentes tienen buena relación con sus pares del Sporting desde tiempos en que se trató de repatriar a Romagnoli, empezaron a indagar y resultó ser que, justamente, el pibe tenía todo arreglado para seguir forjando su carrera en Portugal. Así pues, empezaron las negociaciones y en marzo se firmó un convenio entre el club argentino, el portugués y los padres del pibe, mediante el que estas dos últimas partes se comprometieron a pagar una indemnización por formación. Con este contexto, Germán Ramírez, abogado de Boedo, llegó el miércoles a Lisboa, pocas horas después de Quintulén, para tratar de convenir un pago de 450.000 euros por el pase del jugador e intentar garantizarse el 30% de una futura venta.
Según pudo averiguar Olé, la negociación está encaminada, aunque no quedará en lograr un resarcimiento: otra meta de Ramírez es conseguir que el Sporting cumpla con el pago solidario por los derechos de formación del Pipi, que fue a jugar a ese equipo luego de pasar por el Veracruz mexicano, al que lo había transferido el Ciclón. Además, con el alerta a cuestas, la CD está avanzando en la confección de contratos para unos diez juveniles considerados serias promesas, con el fin de convertirlos en profesionales cuanto antes, como sucedió en su momento con Pablo Zabaleta y Pablo Barrientos, quienes subieron a Primera a los 17 años y al toque fueron contratados.
Cría Cuervos y te sacarán el pase