01/07/08, 09:59 hs
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#1
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feliz dia
Si para recobrar lo recobrado
debí perder lo perdido
Si para conseguir lo conseguido
debí haber sufrido lo sufrido
Si para estar enamorado
fue menester primero estar herido
Tengo por bien sufrido lo sufrido
tengo por bien llorado lo llorado
Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado
Francisco Luis Bernárdez
El árbol se nutre gracias a todas esas pequeñas muertes. Las hojas caducas de las que se ha desprendido son las que después le ayudarán a crecer. Soltar lo que sobra en cada momento es participar en ese flujo constante de la vida y la muerte que es la misma existencia. La exhalación, el soltar, el dejar ir, es el motor que propicia el inhalar, el inspirar.
No sabemos que es mejor o que es peor para el proceso evolutivo de cada cual. No sabemos los derroteros que cada uno tendremos que recorrer para nuestro crecimiento, pero como terapeutas craneosacrales no nos podemos medir con la misma varita que se usa sin una conciencia biodinámica de la vida, sabes que no puedes juzgar por el éxito o el fracaso, por el triunfo o el confort.
No por tener inquietudes espirituales nos merecemos vivir mejor, disponer de más dinero o ser mejor cuidados, ni siquiera tener clientes.
Ese paralelismo: ser buenos = las cosas me salen bien. Es un legado de la iglesia.
Lo que si que creo cierto es que sea lo que sea que te depare el destino es lo que te encaja mejor en tu momento, que la vida te pone por delante exactamente lo que necesitas, aunque claro, a nadie le gusta que le despierten con un jarro de agua fría.
El tema, no está tanto que las cosas te vayan bien, sino en como las encajas, en si las vives y las procesas; o, si no las quieres vivir y te las quedas. No tenemos control ni elección sobre los acontecimientos que tengamos que experimentar, pero sí que podemos elegir si aceptamos estar conscientes de la vida o no.
Nos pasamos la vida luchando por ser “alguien” o “algo”, y el diálogo biodinámico con esta demanda podría ser: bueno,... está bien,... si eso es lo que te gusta... lucha, intenta ser algo.. a ver que pasa... -espacio- puedes tener éxito.. como terapeuta?... y, cuando llegues a ser algo, tendrás algo más de lo que desprenderte porque averiguarás que no eres nadie más importante que tu vecino del lado, sea quien sea.
¡Que difícil es ser un “don nadie”!
Alguien dijo: la humildad es la puerta más estrecha
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