Una vulnerabilidad de desborde existe en el popular player VLC. Aunque parece que sólo afecta a las versiones de Windows, dada su difusión entre otras plataformas, hay que tener cautela. VLC permite un desborde en la que un fichero WAV puede ejecutar código con resultados inesperados. Por ahora la empresa de seguridad Secunia
advierte que no se abran ficheros de tipo WAV si no conoces su origen.